Hoy he vuelto a caer, he mirado de nuevo la clasificación de segunda división, seguimos ahí, los últimos y sin atisbo de cambio, vale que no hemos encajado gol en los anteriores dos partidos, vale que tenemos otras sensaciones en los partidos, pero seguimos ahí, son ya muchas jornadas sin ganar, desde agosto, qué lejos queda ya, ¡era verano! Como nos descuidemos mucho pasa una estación entera sin conseguir un triunfo… ¡qué desastre! ¡qué decepción! ¡qué frustración! Casi se agotan los calificativos, vuelvo a mirar la clasificación, no ha cambiado nada, empieza otra semana con la misma ilusión de que llegue el domingo y por fin cambie la dinámica del equipo, que haya un punto de inflexión que sirva de partida para remontar el vuelo, lo mejor de estos casi cuatro meses (¿de verdad he escrito “cuatro meses”?) sin ganar es que solo estamos a seis puntos de la salvación.

Estoy en casa, cojo mi calendario dinámico y lo ojeo, me pongo a ver datos de la temporada pasada, paso de largo el play off, dichoso play off, lástima no haber rematado al Mallorca en Riazor cuando los teníamos en la lona, ahí lo perdimos, lo intuí al terminar el partido, tengo dos partidos clavados en mi memoria que me acompañarán siempre , uno el de la liga del 94, otro el del día de San Juan, paso las páginas y llego al grupo I de segunda división B, veo la clasificación, el Fabril último, colista, me paro a pensar y recuerdo que hace dos años el Fabril hizo una gran temporada, estuvo a punto de poder subir a segunda división y al año siguiente el desastre, solo cinco partidos ganados en toda la temporada y claro, colistas y descenso a tercera división. Cinco partidos, qué pocos parecen, nosotros llevamos 1 en 18 jornadas, si hacemos una extrapolación, llegaremos a 3 victorias o 4 con suerte, mejor no extrapolar.

Casualidades o no, igual que el Fabril hace dos años, nosotros estuvimos a punto de subir la temporada pasada, después llegó el naufragio del Fabril y esta temporada llega el nuestro, al menos eso parece, lo bueno es que hay tiempo, lo sé, soy consciente de que llevamos así unas 10 jornadas más o menos, en todo este tiempo, rabia, decepción, impotencia, pero nada cambia y ahí seguimos, caminando por donde caminó nuestro filial la temporada pasada, en otra división, eso sí, pero con idéntico recorrido hasta la fecha, parecen caminos paralelos, uno ya acabado, pasado, otro aun transitándolo esperando ansiosamente el llegar a un cambio de sentido que nos lleve al destino deseado por todos.

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