Una oportunidad más para la recuperación, un partido más para el cambio, engancharse a una nueva dinámica que saque al equipo de los puestos de descenso. Pero las jornadas pasan, los partidos caen como losas, se cometen una y otra vez los mismos errores. Un equipo en depresión, tembloroso, jugadores que se esconden, sin un líder que de una voz en busca de honor, de garra, de fútbol. La canción de echarle huevos es muy bonita, pero esto es jugar al fútbol y no lo estamos haciendo, no porque no sepamos, si no porque el director de orquesta no sabe sacarle música a estos jugadores.

Los equipos se crean desde atrás, un gran portero que está siendo de lo mejor en el equipo, ayer hasta él estuvo desbordado, se queda inmóvil en el tercer gol, cuando en otras ocasiones saltaría a taparlo, aunque no llegase.

La defensa se vuelve a equivocar una y otra vez, no sabemos salir con  el balón jugado, provocamos pases horizontales, que son robos y contras peligrosas o goles encajados. Buscamos demasiadas veces el balón en largo, con jugadores que tienen fútbol y deben desplegarlo.

Le pedimos a Aketxe, Gaku, Borja Galán, Borja Valle, que bajen continuamente balones, que vienen siendo melones, en lo que las defensas de segunda se anticipan y acaban recuperando.

Con un jugador como Aketxe, no sacamos partido a jugadas a balón parado, dependemos de que tire a portería, pero no ves un equipo trabajado en el juego de estrategia, el que suele dar muchísimos puntos.

El repliegue del equipo. Apenas hacemos jugadas de ataque y cuando las hacemos, nos cuesta un mundo replegarnos, cerrar la portería. El centro del campo es territorio perdido, donde casi siempre se ganan los partidos.

No conectamos con las áreas, dependemos de que Santos o Longo bajen un balón y tiren y logren marcar. Debemos buscar asociarnos más, tocar y tocar, buscar centros al área, dado que tenemos dos buenos rematadores de cabeza, no podemos rifar el balón, si no se entra por una banda, hay que buscar por la otra. Nos cuesta mucho tener el balón y cuando lo tenemos no podemos regalarlo de esta manera.

Debemos buscar solidez, los centrales tienen que ser pilares en la defensa, no pueden quedarse mirando como los delanteros rematan.

Creo que se le acabó el crédito al señor Anquela, esto tiene que cambiar de rumbo, para poder salir del pozo en el que nos estamos metiendo, sólo quea mirar para arriba.

Espero que acierten de una vez con el entrenador y podamos sumar y sumar, para llegar lo más arriba posible.

 

Desde aquí pedimos que llenemos Riazor, no demos la espalda nunca al equipo.  FORZA DEPOR!

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