(Vía RC Deportivo)

Da igual si el Dépor en ABANCA-RIAZOR golea; o si se tiene que poner el traje de faena ante un rival duro como el Atlético Osasuna, y además con condiciones climatológicas muy adversas, como sucedió ayer.

Tras tumbar a los navarros ayer sábado por la tarde en uno de los días más desapacibles del año en A Coruña, con muchos litros de agua por metro cuadrado caídos del cielo y con un césped lógicamente muy pesado y peligroso, a las 9:30 de hoy domingo, la plantilla ya estaba al completo desayunando en las instalaciones de Abegondo.

Y a las 11:00, los futbolistas saltaron como un reloj al césped de la Ciudad Deportiva. Natxo González no quiere oír la palabra euforia en su vestuario. No le agrada al técnico deportivista escuchar por ejemplo declaraciones como la de ayer de Jagoba Arrasate, entrenador rival, en las que afirmaba que “la pregunta no es si el Dépor asciende, sino cuándo”.

Natxo, buen conocedor de la exigencia de la categoría, no quiere relajación de ningún tipo. Así, esta mañana exprimió a los futbolistas que ayer no actuaron de inicio en ABANCA-RIAZOR, hoy además con los porteros canteranos Pedro López y Pablo Brea. Para estos hubo un ejercicio de posesión, un circuito físico con finalizaciones y, para concluir, fútbol en espacio reducido, de alta intensidad.

Antes, todo el equipo realizó un calentamiento con fútbol tenis; tras lo cual los titulares ante el Atlético Osasuna se retiraron ya al vestuario.

Se entrenaron al margen del grupo Pedro Sánchez, Dubarbier, Álex Bergantiños y David Simón, que realizó únicamente tareas de recuperación en el gimnasio y con los fisioterapeutas.

Mañana lunes habrá jornada de descanso. El equipo vuelve a los entrenamientos el martes 27 de noviembre a las 11:00 en Abegondo.

Comentarios en Facebook