Visto lo visto en el Deportivo de La Coruña, con una directiva testimonial, (en la que me recuerda a Rajoy en sus comparecencias en su plasma), muchísimos socios, accionistas, seguidores del Dépor, esperamos cuanto antes elecciones en el club. La tensa espera, parece que se alargará hasta Diciembre, cuando está programa la junta de accionistas. La pregunta que nos hacemos todos : ¿Podremos aguantar esta situación hasta la fecha?

Tras ser colista de la Segunda División y sin ver señales de una recuperación, el nerviosismo está en la calle, en las redes sociales. ¿Está el Deportivo preparado para aguantar un descenso a Segunda B?

Yo diría que no, con los plazos marcados por Abanca, la entidad con la que el club firmó su préstamo para poder seguir adelante y no estar sujetos a los plazos y exigencias con Hacienda. Si ya el club tuvo que hacer unos ajustes de extremada delicadeza en trabajadores, en futbolistas, imagínense lo que habría que hacer para mantenerse en Segunda B. Con una plantilla de préstamo, con apenas jugadores en propiedad, además tendrían que marcharse, ya que no se podría pagar sus salarios. Los ingresos se desplomarían, dado que ningún patrocinador apostaría en apoyar por un club en Segunda B, salvo los que ya tienen firmado sus colaboraciones, a saber si hay que renegociar esos acuerdos ó hay cláusulas de extinción de contrato por el descenso de categoría.

La afición harta de ver como el club se va desplomando es la que menos me preocupa, porque es el mejor activo que tiene el club, aunque sea tratada de forma inmerecida, esa afición respondería más que nunca, porque son auténticos apasionados del club, del escudo y de los colores del Real Club Deportivo de La Coruña.

Últimamente vemos como el ex presidente Augusto César Lendoiro ha salido a escena otra vez por la grave situación del club y tras la insistencia de sus adeptos, día tras día insistiendo en su regreso, el ex presidente que ha sufrido por desgracia, problemas de salud, se va viendo recuperado y con el apoyo incondicional de los suyos, se ve con fuerzas para echar una mano en la recuperación de su club, el club donde ha permanecido una gran parte de su vida.

El ningún momento ha dejado entrever que se presentaría en una futuras elecciones, pero que sí podría formar parte en la ayuda a mejorar el club. No hace falta recordar que Augusto es el mejor presidente de la historia del DEPORTIVO, con su experiencia y su inteligencia en el mundo del fútbol podría ser clave en la recuperación del Deportivo que a día de hoy sigue siendo colista de la Segunda División.

Interés de algunos directivos y ex directivos que Augusto no vuelva al Deportivo, es del todo sabido las tiranteces que ha habido en la directiva de Tino Fernández por el ex presidente Lendoiro, de ahí la “Due Diligence“,

¿Qué es esto y para que sirve?

Esto es muy común entre empresas, cuando una empresa está dispuesta en comprar otra pues decide hacer una Due Diligence que se define como aquel proceso de investigación y recopilación de información que realiza el potencial comprador o inversor de una sociedad, tras iniciar las primeras negociaciones, para determinar los riesgos reales con los que cuenta la compañía y analizar la realidad de su situación económica y financiera.

El propósito que persigue este proceso se concreta en minimizar el riesgo que viene implícito en una transacción mediante la realización de un análisis detallado e independiente de las diversas áreas de negocio de la firma. Para poder proceder con ello, se debe contar con el consentimiento expreso del vendedor y deberá realizarse en el menor tiempo posible y tratando de no interrumpir la propia actividad de la empresa en cuestión.

La due diligence es útil para poder apreciar posibles pasivos ocultos en el negocio, revisar contingencias que hayan podido darse, identificar sinergias que puedan desarrollarse y planificar una estrategia adecuada y tendente a lograr el mayor beneficio económico posible tras la adquisición societaria, en caso de darse. En efecto, si se encontraran aspectos nuevos o que estaban ocultos, sería necesario volver a retomar las negociaciones en aras de acotar la transacción a la nueva realidad apreciada.

Durante el proceso, el vendedor asumirá la obligación de proporcionar la información que sea necesaria y oportuna al caso. Esto es que el vendedor no podrá ocultar o tergiversar información y deberá mantener durante todo el proceso el cumplimiento de la buena fe. En caso de que incumpliera alguna de estas obligaciones e incurriera en dolo o negligencia, podría ser objeto de nulidad del contrato y estar sujeto al pago de una indemnización por los daños y perjuicios causados.

Todo ello vendrá acompañado del cumplimiento efectivo de un acuerdo de confidencialidad por ambas partes, y este hecho se sustenta sobre la base de que, si la transacción finalmente no llegara a darse, el potencial comprador no podría hacer uso de toda la información que obra en su poder respecto de la otra sociedad. En este caso, el acuerdo será una obligación recíproca, dado que el comprador no podrá hacer uso de información confidencial o comercial valiosa ni el vendedor deberá tomar una actitud imprudente facilitando información sobre la que tenga la obligación de preservar su carácter confidencial.

Recemos porque el equipo vaya sumando puntos y vaya escapando de esas posiciones del descenso de categoría.

 

 

Comentarios en Facebook